lunes, 22 de diciembre de 2008

Una profesión saludable, ética y feliz

Patrick J. Schiltz, resulta ser un profesor asociado de la escuela de Derecho de la Universidad de Notre Dame, que escribió un acabado ensayo llamado “On being Happy, Healthy, and Ethical member of an Unhappy, Unhealthy, and Unethical Profesión”, que traducido al español dice algo así como “Como ser un miembro Feliz, Saludable y Ético, en una profesión Infeliz, Insalubre y poco Ética”.

Me gustaría citar algunas de las cifras duras y estadísticas que valen la pena comentar respecto de la salud y el estilo de vida de abogados; que si bien reflejan la realidad norteamericana, no se alejan mucho de la nuestra.

Con respecto a la Salud, existen varios estudios que demuestran que un abogado es 3.6 veces más propenso a caer en depresión que aquellos que no lo son.

Existen otras cifras mucho más demoledoras, sobretodo en el plano del alcohol y de las drogas, en donde estudios demuestran que un 17% de los abogados admite tomar entre 3 y 5 bebidas alcohólicas al día, el 15% de los abogados se declara derechamente alcohólico y un 18% admite tener problemas con el alcohol. Con las drogas las cifras no mejoran un 26% de los abogados ha consumido cocaína por lo menos una vez en su vida (el doble que el común de la población), de la marihuana, para que hablar.

Es sabido que la gente casada lleva una vida más responsable y sana que aquellos que no lo están, sin embargo basta ver las cifras de divorcio, para darse cuenta de que los abogados tienden a divorciarse mucho más que otros (incluso más que los médicos, quienes por años llevaban la delantera en esta materia).

Probablemente una de las áreas más sensibles y que más afectan a nuestra profesión, es con respecto al suicidio, ya que las estadísticas muestran que los abogados terminan con su vida dos veces más que el resto de los profesionales, y a lo menos un 11% de los “colegas” ha experimentado la idea del suicidio una vez al mes en el transcurso de un año.

En las otras áreas como la felicidad o la ética, la situación no mejora en lo absoluto, el extenso informe de Schiltz examina como los abogados son infelices debido a la gran cantidad de horas trabajadas, la presión de plazos, clientes y competencia con sus pares.

Con respecto a la ética tan sólo voy a citar una cifra que dice que en Estados Unidos tan sólo 1 de cada 5 abogados es considerado “honesto y ético”, si señor sólo el 20% de los abogados cumplen a cabalidad los estándares “éticos” básicos. Esta es una realidad escalofriante y pienso que esta reputación no es gratuita.

Aclaro que se necesita de mucha más información que la expuesta para interpretar los hechos de manera correcta; y que la idea de esta nota es justamente la de no reproducir las estadísticas.

Esta en nosotros cambiar esta realidad tan cruda que ha planteado Schiltz, esta en nosotros, abogados, cambiar la imagen poco ética y poco feliz de la profesión. Se pueden hacer las cosas con ganas, fijándonos menos en lo material y más en la riqueza de espíritu que nos proporciona. Los médicos salvan vidas y nosotros las arruinamos … ¿por qué?, si muchas veces podemos ayudar al prójimo a conseguir la libertad, el derecho a la propiedad y hasta un momento de felicidad.

Una vez más me he excedido más de la cuenta, pero tan sólo les quiero citar una oración de Schiltz, que es con la que empieza su trabajo y que refleja todo el espíritu de este artículo:

“Querido estudiante de derecho:
Tengo buenas y malas noticias. Las malas noticias son que la profesión a la que estás apunto de ingresar es una de las más infelices, insalubres en la faz de la tierra, y según la visión de muchos, una de las menos éticas. Las buenas noticias son que uno todavía puede unirse a esta profesión y seguir siendo feliz, saludable y ético. Estoy escribiendo para contarte como.”

http://caminoaabogado.wordpress.com/
Pagina relacionada: http://business.timesonline.co.uk/tol/business/law/article2045254.ece

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